miércoles 31 de octubre de 2007

Cultura contra-natura


Un domingo cualquiera, un almuerzo familiar como cualquiera, una charla como cualquiera. Puede ser sobre algún otro familiar, sobre el precio del tomate, sobre el nuevo trabajo de mi primo; bien podría ser sobre política y bien podría ser -seguramente, podría ser- un nuevo episodio del torneo interfamiliar de fascismo ortodoxo: que son vagos que no quieren trabajar, que hace falta mano dura, que -cuando toma la palabra el multipremiado defensor del título- a ustedes habría que haberlos matado a todos y ahí es cuando yo me hago cargo de la defensa de la revolución interplanetaria y respondo que llegado el momento voy a estar del otro lado de la trinchera y apuntando, en fin. Un domingo como cualquiera.
Y entonces, en un momento cualquiera y con la misma naturalidad con que podría decirse qué rico que está todo o pasame un cacho de pan, mi abuelita me mira y me dice: "Nene, ¿vos vas bien de cuerpo?"
Por un segundo, o más bien menos, por una milésima de segundo, todo se congela, las palabras se suspenden, el silencio se impone como un abismo y sólo quedan flotando en el tiempo y el espacio esas palabras, tan inocentes como desgarradoras: "Nene, ¿vos vas bien de cuerpo?"
Casi en el acto estallan las risas, las carcajadas, la tía que dice “Ay, mamá!!!” con tono escandalizado y un raviol a la bolognesa se me atora con violencia en el tubito que va de la boca a la nariz, cuando intentaba salir eyectado al exterior.
Mi abuela no entiende el desconcierto, ni los retos, ni las risas ni el raviol en mi nariz. Es que para ella la pregunta fue tan natural como la respiración, como el latido del corazón, como preguntar qué era lo que estaba estudiando en la facultad; le preocupa mi salud intestinal y también la suya. Lo más natural del mundo. Y entonces nosotros reímos más todavía, pero cuando las risas paran, queda latente la pregunta: ¿acaso no es tan natural ir de cuerpo como respirar?
Y sí, lo es: cagar, cagamos todos. Sin embargo, todos actuamos como si no lo fuera, como si nuestro cuerpo metabolizara los desechos y los transformara en dióxido de carbono. Pero no.
La caca nos afecta a todos.
Antes de irme a vivir con Flor, cuando todavía ella vivía en el dpto de Villa Crespo con su amiga, cada semana me quedaba a dormir varios días en su casa. Y uno de los pocos recuerdos feos que tengo de esa bonita etapa es el que se refiere a la cantidad de veces que tuve que sufrir conteniendo lo incontenible, buscando el momento más adecuado para conectarme conmigo mismo (cuando me voy a bañar, cuando vas al super, cuando me despierto a las 4 am) sin que nadie lo supiera.
¿Por qué, por qué? ¿Por qué estoy frunciendo como un boludo si cagar, cagamos todos? Sí, lo sé, pero igual voy a tratar de aguantar hasta que llegue al laburo, mañana a la mañana. Y en el laburo, voy a decir que después de ir al baño voy al kiosco, así nadie se da cuenta de que tardé más de lo que tarda un pis estándar.
Hoy, tras varios meses de convivencia, la cuestión se ha naturalizado un poco. Un “voy al baño” alcanza. Lo cual es todo un logro, desde aquella primera vez en que, cual adolescente que se va a declarar a su primer amor, tuve que encarar: “este…. Eh, mi amor… eh… bueno… me estoy cagando”. Mierda si no fue un logro (perdón, quise decir caramba). Y sin embargo, todavía esas simples palabras se dicen no sin cierta incomodidad y, más aun, son el inicio del ritual que acompaña ese momento tan nuestro y tan ajeno: poner la música fuerte, esperá que voy a mear primero, etc.
Más allá de las múltiples y profundas explicaciones psicoanalíticas para el fenómeno, creo que de todos modos la humanidad debería empeñarse en abandonar esas costumbres contra-natura de reprimir lo irreprimible y dejarnos ser. O bien, como diría mi hermana y sus compañeras de estudio, dejarnos “aflorar” libremente. El mundo va a ser mejor el día en que podamos ir a cagar en libertad y con alegría.
La caca nos afecta a todos.

lunes 29 de octubre de 2007

Elecciones 2007 - El voto forestal

De las millones de cosas para decir sobre las elecciones de ayer, quisiera hacer un comentario sobre lo que -a mi parecer- fue el excelente desempeño de la fuerza que encabezó Pino Solanas.

Si bien en términos absolutos el 1.6% no parece ser muy alentador, creo que para ser una fuerza que sólo cuenta con escasas semanas de vida, casi sin recursos ni aparato, haber quedado quintos y por arriba de candidatos como Sobisch o Lopez Murphy (que prometían performances muy superiores a las que finalmente obtuvieron) es un resultado más que aceptable. A eso es necesario sumarle el hecho de haber conseguido que Claudio Lozano renueve su banca como diputado nacional por la capital, lo cual en lo personal me alegra. En definitiva, creo que el saldo en las filas de Proyecto Sur debe ser positivo.
Lo que sí, Pino y sus seguidores son conscientes de que falta mucho trabajo, especialmente en la zona norte del país. Justamente por eso, hace algunos meses Pino le pidió a 6 amigos que se radicaran en Jujuy para establecer ahí un centro de irradiación del proyecto pinista. Según fuentes extraoficiales, no es mucho lo que pudieron hacer estos 6 amigos, aunque sin dudas que con el tiempo lograrán aumentar el caudal político del dirigente cineasta.

sábado 27 de octubre de 2007

Elecciones 2007 - El aparato es el aparato...


Hace algunas semanas y por motivos que bien podrían merecer un post aparte (ej, me despidieron del trabajo) fui 3 días con Flor a El Calafate, pueblo bonito y cerca de los glaciares, mucho más bonitos aun.

La cosa es que, como en el resto del país, El Calafate estaba de campaña y renovaba, además de los cargos provinciales y nacionales, el intendente local.

Uno de los candidatos era "Julián" (así, sin apellido), el delfín del actual intendente. Y después había otros (con pocas perspectivas de ganar), entre los cuales había uno apellidado "Belloni". Se ve que ambos les pareció interesante la idea de poner su campaña sobre ruedas y así lo hicieron. Claro, como se evidencia en la foto -de un descampado cerca del centro del pueblo- no todos tienen las mismas posibilidades...

Es que ya lo dijo Shakespeare: "the aparat is the aparat".

viernes 26 de octubre de 2007

Elecciones 2007 - Gracias por la magia


En un contexto de marcada apatía electoral, de crisis de representación y donde la bronca generalizada hacia las clases dirigentes todavía se muestra patente, es comprensible que la inminencia de los comicios genere cierto malestar en la población.
Por eso, desde este humilde espacio, queremos hacer llegar nuestro profundo reconocimiento y agradecimiento para el prócer Jorge Alberto Agüero, quien se tomó el trabajo de montar todo un aparato electoral con el único, noble y admirable objetivo de regalarnos una sonrisa, en estos días donde más de uno se siente humillado por la casta política.
Que este inteligente y profundo ciudadano haya decidido convidarnos con su sano humor negro es maravilloso y da muestras del corazón de oro que tiene este muchacho, que sin dudas ya debería ser considerado nuestro Tereso de Calcuta (ojo, tereso no es peyorativo, eh...).
Gracias por la magia, Jorgito!!!

PD: increíble, no? Por si todavía se quieren reir un rato más de este simpático monito, les copio un fragmento de una entrevista. Al lado suyo, Blumberg parece la síntesis perfecta entre Martin Luther King, Simon Wiesenthal y Pablo Neruda.

- ¿Por qué aparece haciendo apología del uso de armas? - No, no es así. Nuestra propuesta es elaborar una ley que legalice la portación de armas, de calibres, y los grupos de autodefensa armada. Hoy el que tiene arma es un delincuente, no puede tenerla y si lo encuentran, lo meten en cana. - No si la tiene registrada... - Pero si la registras, hay una serie de cuestiones... pero eso es la tenencia y nosotros derogar la tenencia para que las armas puedan ser portadas. La tenencia te obliga a tenerla en tu casa y desarmada. El objetivo de portarle es preventivo. - ¿Preventivo? - Sí, es necesaria la portación para que la gente pueda decidir y anticiparle a los narcos que en este barrio no se mata más a nadie. Es así de sencillo, pero hay que darle un marco legal, porque yo estoy a favor de la paz social y no a favor de alterarla. - Pero lo suyo es un contrasentido porque mientras el Estado puso en marcha un plan para desarmar a la población usted propone que vuelva a armarse. - Pero claro, lo mío va en sentido contrario de los narcos, del Estado narcotraficante, que ha sacado este plan para favorecer el negocio.
- ¿No cree que es peligroso, como mensaje, posar con un arma en la mano y recrear una mirada de justiciero? - Para los narcotraficantes es peligroso, claro que es peligroso.
¿Y por qué lo de Mesías? - Porque yo me vengo a enfrentar con el narcotráfico. Acá es el narcotráfico o es Agüero.

jueves 25 de octubre de 2007

Elecciones 2007 - Indignante

Siendo que este blog se inaugura a pocos días de las elecciones generales, me siento en la obligación de hacer algún comentario al respecto. Mucho se ha dicho y se dice sobre el tema, así que le dedicaré unas palabras a un hecho bien particular.

Propongo -a modo de introducción- un pequeño ejercicio imaginativo. Supongamos que una persona ha sido acusada de reiteradas violaciones. Supongamos que la justicia no lo condenó, pero que existen varias causas en curso y que existen sospechas muy fuertes de que el sujeto en cuestión efectivamente violó numerosas mujeres. Y supongamos finalmente que el individuo se lanza a la arena política y, en plena campaña, lanza un slogan contra sus adversarios que dice: "Metamosle el cambio por la fuerza", "Hagamoslo aunque no les guste", "Demosle donde más les duele" o algo así. ¿No resultaría sumamente violento? ¿No sería una provocación?

Esto es lo que sentí cuando vi el cartel publicitario del candidato a gobernador Luis Abelardo Patti, cuyo slogan es "Vote en defensa propia". Quizá si lo hubiese dicho algún otro, no sería tan grave. Pero que este sujeto, acusado de crímenes de lesa humanidad, de torturador, y que ha hecho de la "mano dura"el eje central de su campaña proponga votar "en defensa propia", me parece casi una apología del delito.

Porque no jodamos: las cosas no se dicen porque sí y semejante jueguito de palabras no puede ser inocente. Y menos viniendo de este individuo, que cree que la solución a la inseguridad pasa entre otras cosas por "militarizar la policía". Promover la defensa propia es casi como justificar -a mi entender- ciertas formas de justicia por mano propia, lo cual es intolerable. Por eso creo que jugar (aunque más no sea jugar) con la idea de la defensa propia es algo que atenta contra el estado de derecho y una provocación.

Realmente me parece indignante.

miércoles 24 de octubre de 2007

Bienvenidos

Encontrándome en la obligación de dar inicio a este blog, empiezo por donde las buenas costumbres y el protocolo señalan que debo comenzar: saludando y dando la bienvenida a los potenciales lectores.
Aunque visto desde otro ángulo, soy yo quien se adentra en un mundo que hasta ahora me era ajeno. Por eso pienso si no debería más bien agradecer la bienvenida y el tiempo que dediquen a este espacio los navegantes de la "blogósfera" (la verdad que el término me parece un poco ñoño, pero bueno, cumple su función).
Surge entonces la pregunta de qué me ha movido a crear un blog. Y como ocurre muchas veces, la respuesta a una pregunta existencial es mucho menos existencial de lo que uno quisiera: en cierto sentido, lo que me ha movido a crear el blog ha sido, simplemente, la corriente. Si todos tienen su blog, entonces yo también quiero el mío.
Posiblemente se alce la voz que diga con tono probo: "Ah, pero a vos te llevan de un lado para el otro, como a banderín de bicicleta!", y de paso aprovecho este momento para hacer un humilde pero sentido reconocimiento a mi madre, a quien atribuyo (ante la falta de otras fuentes) lo de "banderín de bicicleta", como así también lo de "serio como perro en bote", frase potente si las hay, que combina en unos cuantos caracteres la furia de la naturaleza expresada en un mar embravecido, la sabiduría del reino animal corporizada en ese perro que se mantiene atento ante el tambaleo del pequeño navío y finalmente la mano prodigiosa del hombre, capaz de fabricar con algunos clavos y maderas ese noble bote que resiste orgulloso, entre el perro y el agua.
La cosa es que sí, puede que me haya dejado llevar. Bastante responsabilidad tiene mi amigo Julián, que desde que armó el suyo me contagió el impulso y, además, me convenció de que no era tan difícil, cosa que me asustaba un poco, porque para la movida informática tengo menos aptitudes que un conejo ebrio. Pero bueno: sea por la razón que fuera, al cabo que armé un blog.
Segunda pregunta entonces: ¿qué voy a escribir?
Originalmente tenía pensado ofrecer una respuesta a esa pregunta, pero decidí no hacerlo. Por tres razones. La primera, que tenía que imponerme un límite de entrada, lo cual es medio ridículo (salvo que dijera que voy a escribir sobre "todo", "la vida" o "nada", pero las tres son demasiado pretensiosas). La segunda es que no sé con certeza sobre qué voy a escribir. La tercera es que muy posiblemente termine escribiendo nimiedades totalmente intrascendentes sobre temas absolutamente irrelevantes.
Sólo puedo decir que hay ciertos lugares a los que necesariamente volveré con recurrencia: la política, Los Redondos, Cha Cha Cha, los resultados de la selección argentina de ludo matic.
En fin, dicho esto, doy por finalizado el saludo inicial. Ahora los dejo. Y me pongo serio. Como perro en bote.