Encontrándome en la obligación de dar inicio a este blog, empiezo por donde las buenas costumbres y el protocolo señalan que debo comenzar: saludando y dando la bienvenida a los potenciales lectores.
Aunque visto desde otro ángulo, soy yo quien se adentra en un mundo que hasta ahora me era ajeno. Por eso pienso si no debería más bien agradecer la bienvenida y el tiempo que dediquen a este espacio los navegantes de la "blogósfera" (la verdad que el término me parece un poco ñoño, pero bueno, cumple su función).
Surge entonces la pregunta de qué me ha movido a crear un blog. Y como ocurre muchas veces, la respuesta a una pregunta existencial es mucho menos existencial de lo que uno quisiera: en cierto sentido, lo que me ha movido a crear el blog ha sido, simplemente, la corriente. Si todos tienen su blog, entonces yo también quiero el mío.
Posiblemente se alce la voz que diga con tono probo: "Ah, pero a vos te llevan de un lado para el otro, como a banderín de bicicleta!", y de paso aprovecho este momento para hacer un humilde pero sentido reconocimiento a mi madre, a quien atribuyo (ante la falta de otras fuentes) lo de "banderín de bicicleta", como así también lo de "serio como perro en bote", frase potente si las hay, que combina en unos cuantos caracteres la furia de la naturaleza expresada en un mar embravecido, la sabiduría del reino animal corporizada en ese perro que se mantiene atento ante el tambaleo del pequeño navío y finalmente la mano prodigiosa del hombre, capaz de fabricar con algunos clavos y maderas ese noble bote que resiste orgulloso, entre el perro y el agua.
La cosa es que sí, puede que me haya dejado llevar. Bastante responsabilidad tiene mi amigo Julián, que desde que armó el suyo me contagió el impulso y, además, me convenció de que no era tan difícil, cosa que me asustaba un poco, porque para la movida informática tengo menos aptitudes que un conejo ebrio. Pero bueno: sea por la razón que fuera, al cabo que armé un blog.
Segunda pregunta entonces: ¿qué voy a escribir?
Originalmente tenía pensado ofrecer una respuesta a esa pregunta, pero decidí no hacerlo. Por tres razones. La primera, que tenía que imponerme un límite de entrada, lo cual es medio ridículo (salvo que dijera que voy a escribir sobre "todo", "la vida" o "nada", pero las tres son demasiado pretensiosas). La segunda es que no sé con certeza sobre qué voy a escribir. La tercera es que muy posiblemente termine escribiendo nimiedades totalmente intrascendentes sobre temas absolutamente irrelevantes.
Sólo puedo decir que hay ciertos lugares a los que necesariamente volveré con recurrencia: la política, Los Redondos, Cha Cha Cha, los resultados de la selección argentina de ludo matic.
En fin, dicho esto, doy por finalizado el saludo inicial. Ahora los dejo. Y me pongo serio. Como perro en bote.
miércoles 24 de octubre de 2007
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4 comentarios:
clap! clap! clap!. Aplaudan... aplaudan no dejen de aplaudir...
Me siento absolutamente halagado de ser unos de los que incentivó la creación de este espacio que se llenará de jolgorio, ingenio y, sobre todo, de resultados del ludo matic (que creo que es lo único que realmente importa. Desde ya te agrego en los blog que HAY que leer
Un fuerte abrazo, felicitaciones y bienvenidas por montones.
Bienvenido a la blogósfera! ya habrá oportunidad de polemizar en tan bonito espacio virtual. Mis calurosas felicitaciones y salutaciones!
Otro bloguero que te da la bienvenida. Arrancó bien, interesante y divertido al mismo tiempo, que no es poco. Pasta de bloguero, presiento.
El motivo por el que alguien escribe un blog es bien claro. Ya lo dijo Alejandro Dolina: "Todo lo que hace un hombre es para levantarse minas". Así que pronto crearé mi blog...
Hace un par de días, mi vieja, psicóloga ella, me dijo, en tono crítico, algo así como que "los blogs son un ejercicio narcisista de sus autores". Así que pronto crearé mi blog...
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