lunes 17 de diciembre de 2007

Salto al vacío


Un gran amigo y compañero rescató una bonita frase de un teórico que hemos leído y trabajado juntos, lo cual me dio la posibilidad de utilizar y citar dicha frase hasta ubicarla en un posible top-ten de las quotes más usadas. La frase en cuestión es: “toda decisión es un salto al vacío”.
No vienen al caso las implicancias teórico-filosóficas de la afirmación ni tampoco sus orígenes. Sólo la tomaremos en su sentido más literal y cotidiano. Una decisión es un salto al vacío. En otras palabras, es un acto de arrojo, de valentía. Y por sobre todo: de resultado incierto. No sólo porque nunca podemos tener certeza de que estamos tomando la decisión correcta, en función de que somos absolutamente incapaces de ponderar la infinitud de decisiones posibles, sino también porque no nos es dable prever la totalidad de las consecuencias de nuestra decisión.
Tener esto en cuenta es bueno, por dos razones. En primer lugar, para saber que nunca hay un momento “perfecto” para tomar una decisión; tal perfección no existe. Hay que tomarla y punto, asumiendo el riesgo. Hace falta valor. Y en segundo lugar, para que si el tiempo nos demuestra que una decisión fue incorrecta, no caigamos en un pozo depresivo irreversible: toda decisión lleva la marca indeleble de un fracaso potencial, así como –dulce consuelo- la posibilidad de andar nuevos caminos.
El motivo de este largo preludio es obvio: darme ánimo. ¿Por qué decir todo esto si no me encontrara al borde del precipicio, a punto de tomar esa decisión que me lleve al vacío, al destino incierto, a la posibilidad de la colisión violenta? En fin: ánimo. Me decido. Salto.
Voy a apoyar el gobierno de Cristina.
No es un caso de SOC (Síndrome Oficialista Circunstancial). No es un impulso emocional, tampoco un acto de desesperación esperanzado.
Pero ojo, tampoco es un acto de fe. Ni siquiera un acuerdo cerrado, ni un reconocimiento pleno, ni una promesa de amor eterno. Menos todavía, un voto de confianza ideológico.
Pero tampoco –nunca- una claudicación.
No creo que el actual gobierno esté libre de pecados, de corruptos, de ladrones, de hijos de puta. No pienso que vaya a terminar de una vez y para siempre con las injusticias, con el hambre, con la desigualdad. No espero que vaya a construir una sociedad socialista como la que imagino.
Pero tampoco creo que alguna de las otras fuerzas políticas que actualmente compiten por el poder político estén libres de semejantes pecados. Tampoco creo que las expresiones marginales, que corren al gobierno por izquierda y que ya ni siquiera se proponen pelear por el poder, puedan estar libres de alguno de esos pecados. Y si lo están, creo que en cambios están preñados de una inmadurez política inconducente, destructiva, obtusa, caricaturesca. Rocanrolnnnnnn.
Ya no creo que un cambio total pueda ser instalado de un día para el otro. Menos que menos en la Argentina actual. Y ya no creo que sea todo lo mismo. Ya no quiero ser maniqueo, ni simplista, ni necio.
Hace un tiempo un amigo (con quien tengo más de una diferencia irreconciliable) me dijo: “tu pragmatismo me ilusiona”. El comentario fue en chiste, porque nació más bien como chicana, en épocas en las que yo todavía era bastante más pelotudo de lo que soy hoy (sí, todavía más cerrado, necio y pelotudo, créanme). En el momento lo tomé como un chiste y nada más. Hoy me reconozco más pragmático, y por momentos también me ilusiono un poco. No porque me haya olvidado de mis ideas, sino porque siento que he ganado en análisis, en perspectiva de construcción, casi casi, en futuro. Bien lo dijo María Elena Walsh: “no es lo mismo ser profundo que haberse venido abajo”.
Creo que todas las fuerzas de la oposición (todas las que en las últimas elecciones tuvieron una mínima visibilidad) se ubican claramente a la derecha del gobierno. Y creo que la oposición de izquierda no sólo se ha caído del mapa, sino que ya ni ganas me dan de votarlas, porque no les creo y, además, porque no podrían construir ni una pelota con plastilina.
Sé perfectamente que hay gente dentro del gobierno impresentable. Y sé que hay gente peor que impresentable. Igual que en las otras fuerzas. Pero me parece que hoy, dentro de ese enorme e infinitamente heterogéneo conjunto que representa la coalición gobernante, se abren muchos espacios para que participe gente que no sólo es más que potable, sino que son referentes históricos (políticos, intelectuales, culturales) del espacio en el que me reconozco. Veo que algunas áreas del gobierno empiezan a ser ocupadas por gente que hace cosas muy valiosas, cosas que antes hacían fuera de las estructuras de poder (en organizaciones civiles, universidades, etc). Veo que siguen muchos de los Barones del Conurbano, pero también compruebo que han caído varios (y sé de muy buena fuente, además, que esa era una promesa que se había hecho hace ya más de un año).
Veo las matoneadas de Moreno. Pero también veo que se apretó a las privatizadas, a las petroleras, a los hipermercados (grandes formadores de precios si los hay). Veo cómo se avanza sobre los intereses de algunas de las corporaciones que saquean sistemáticamente este país desde hace dos siglos, como la iglesia, el ejército y los rurales, mientras que el resto de la oposición (sí, especialmente vos, Lilita, que alguna vez fuiste quien me motivó a militar) se desgañita por recuperar el honor de los militares y bajar las retenciones.
Y finalmente veo que cada vez se mira más hacia América Latina, veo que se estrechan cada vez más los lazos con gobiernos que uno respeta y defiende (sí, especialmente los de Venezuela, Bolivia y Ecuador) y que se hacen cosas concretas y valiosas, como el Banco del Sur.
¿Que la lista de cosas malas es más larga y más fea? Ya sé. Lo tengo tan claro como el hecho de que esto no es el final, sino apenas un punto de partida. Y quizá ni sea eso. En ese caso, deberé reconocer que me equivoqué y volver a explorar nuevos caminos, para llegar al mismo lugar. Pero bueno, hoy lo veo así. Así que me decido.
Ya se verá qué me depara el vacío.

12 comentarios:

La Farolera dijo...

Waaa qué vértigo, Miguel!! Te felicito por tu corajjje. Está muy bien jugarse!

Ni buena ni mala... dijo...

Chino con Rulos: me identifico bastante con su análisis de porque se hace oficialista.
Igualmente me parece que esta como pidiendo perdón por hacerlo, a lo mejor me equivoco. Pero con taaaanta explicación me parece que se está autoconvenciendo.
Los intelectuales (o en camino a …), de clase media y capitalinos pueden ser peronistas, aunque la realidad demuestre lo contrario. Pero para cada regla hay una excepción y no hace falta tanta justificación por la decisión tomada. Por último me atrevo a recomendarle que lea los cuadernillos que está sacando José Pablo Feimann en Pagina 12 de los domingos. Justamente este domingo Feimann explica por que se fue del peronismo a ningún lugar.

Chango Glamour dijo...

Me gusta tu texto Chino.
Lo del Banco del Sur me parece una reivindicación de los derechos de Latinoamerica como potencia económica . Espero que esto nos permita dejar atrás el viejo modelo agroexportador que nos desfavorece.
Por mi parte, no me haré oficialista pero dejaré que el gobierno KK disponga ya que (aparentemente) ha sido electo por medios democráticos.
Creo que dejar gobernar al oficialismo y oponerse con medios legítimos es algo que los partidos políticos y grupos económicos en Argentina todavía no han aprendido. El día que esto suceda, se reflejará en avances.
Ante todo, legitimidad y buenas intenciones.
Un abrazo

Anónimo dijo...

(Esta mierda del blogger, me borró un comentario muy largo, lo lamento)

Ante todo, me parece que su opinión es respetable.

Pareciera también que el "pragmatismo" avanza en usté.

Veremos qué nos trae en la próxima vuelta de tuerca.

Por supuesto, le deseo un feliz aterrizaje.

(Caminar, en cruzada anti-blogger: que les den!)

Julián dijo...

Chino Loco: Muchas gracias por la cita que sabés muy bien que no me pertence pero nos recuerda siempre sobre lo impredecible de la vida humana.

Sabés también que apoyo mucho tu pragmatismo que, sin ánimo hacer autobombo, siento que ayudé a alimentarlo.

Por último, estoy de acuerdo con tu análisis sobre este gobierno y el anterior y lo apoyo. Es casi un dato incontrastable que para nuestra generación (que nacimos con lo democracia) no hubo un gobierno que esté más cerca de nuestros pensamientos y posicionamientos como este.

entretanto dijo...

Ojalá estuviera por allá para charlarlo entre trago y trago.

Ahora espero que nos cuentes qué tal se siente el aire en la cara.

Un abrazo, desde alguna otra vereda.

maresdelsur dijo...

Bueno, me encantó el tema de las decisiones. Notable fundamentación.
Con respecto a CK, desde la vereda de enfrente (río y puente cortado mediante) le deseo la mejor de las suertes. Y en todo caso, que aterrices en alguna almohada...

Chino con rulos dijo...

Muchas gracias a todos. Para mi era un post bastante especial, así que igual de especiales fueron sus líneas.
Algunas cositas puntuales:
Incorregible: sí, un poco fue pedir disculpas. Ante todo, a mí mismo. Cola de paja (culo de mimbre, diría flor)? Casi seguro. Pero después de haber dicho y pensado tantas cosas, declararse oficialista (de este oficialismo) no es fácil. Sin duda, de otra manera no hubiese hecho semejante introducción justificatoria.
Agus, esperemos que la rosca empieze -de ahora en más- a girar para el lado correcto... y si no, gracias por los deseos de feliz aterrizaje, los necesitaré.
Mati: si te dignaras visitar estas pampas húmedas y calurosas, para sería más que un placer y un honor poder charlar con vos estas cosas... jeje.
Saludos a todos.

Anónimo dijo...

Podría iniciar un debate (interminable por cierto) de virtudes, defectos, direccionalidades, impuestazos, corrupcion, derechas, establishment, dobles apellidos o apellidos caudillescos, etc.

La verdad, no va a cambiar lo que sos y lo que querés para esta sociedad.

Escuché por primera vez, de mi primer referente político (sí, Ricardo Gonzalez Dorfman, hoy en Tierra del Fuego con Fabiana) al dejar su banca de Concejal, una frase:

"Patria es dignidad arriba y regocijo abajo".

Seguramente, los caminos son distintos, pero esa causa está presente.

Mucha merde.

Fran

Lucas Carrasco dijo...

Chino: ando con poco tiempo (igual, tá medio quedado ud, jeje)
pasé a desearle felíz navidad, che!
Un abrazo, de camarada a camarada 8pero que no se enteren los compañeros)

chilisoup dijo...

¡Feliz año, Chino con rulos!!!

alterego? dijo...

PARA LEER EN VOZ ALTA Y RESPETANDO LOS SIGNOS DE PUNTUACIÓN:

¡A (espacio) LA (espacio) PUCHA!!!(espacio)

que loco que es leer algo asi viniendo de vos. Solo me queda una duda, este "viraje" de tus ideales (no es literal, es una forma de decir, antes de que te ataques), se ve influenciado por el hecho de que ahora trabajas para un diputado oficialista y necesitas hacer buena letra o es algo que venias pensando seriamente desde hace ya un tiempo?
igual me llama mucho la atencion mas que nada lo repentino de cambio de parecer, sobre todo porque estas realizando muchos cambios, sobre todo desde que estas en pareja con flor (y no lo digo en sentido peyorativo ni mucho menos) pero resalta el echo de que hayas virado unos 180º en los ultimos meses. de todos modos, como se te ve realmente bien, y todos sabemos que ya estas mas alla de todo bien o todo mal, si esta nueva decision y este salto al vacio te hace feliz, sabe que contas con mi apoyo incondicional.
abrazo fraterno.

pd: si al final del vacio no te estoy esperando con los brazos abiertos... esperame que estoy en el baño...