miércoles 16 de enero de 2008

Vuelvo


“Vuelvo/ Quiero creer que estoy volviendo/ Con mi mejor y mi peor historia/ Conozco este camino de memoria/ pero igual me sorprendo”, dice una bonita canción de Nacha Guevara. Y aunque quizá sea un poco exagerada para la ocasión –no he regresado de un exilio- igual empiezo así, porque yo siento que estoy volviendo.
Vuelvo a postear, después de varias semanas. Para ser más exacto, vuelvo a Internet. Hace unos 15 días que no revisaba mails, lo cual ha sido todo un récord (no sé cuánto tiempo hace que no pasaba tantos días sin mirar el correo).
Vuelvo de vacaciones. Ayer a la madrugada volví a casa, después de haber pasado 11 días (desde el 3 de enero) en un lugar muy bonito llamado Mar del Sur, ubicado en la costa atlántica argentina, unos 15 km al sur de Miramar. Tiene una sola calle asfaltada, dos supermercados, una heladería, un local de videojuegos, uno o dos restoranes, y nada más. Ni siquiera hay señal de celular y hay sólo un lugar con Internet, al que no fui. Obviamente, hay muy poca gente. Mucha comparada con los residentes fijos del lugar (unos 300), pero nada si se lo compara con los grandes balnearios, como Mar del Plata. Y geográficamente, reúne dos maravillas: playa y campo. Así que me la pasé caminando, o tirado en el pasto o en la arena, tomando mate, en fin, haciendo nada, descansando. La foto que encabeza el post es de uno de los tantos maravillosos atardeceres que pudimos disfrutar en Mar del Sur.
Y, finalmente, vuelvo a empezar un nuevo año. Tanto en sentido calendario como personal, ya que el pasado 6 de enero cumplí 24 veranos.
Una sucesión de hechos diversos me impidió escribir nada para fin de año; me hubiese gustado hacer algún tipo de balance (publicable). El 2007 fue un año bastante movido: terminé la carrera, cambié 3 veces de trabajo, cambié 3 veces de casa. Sí señor, 3 mudanzas en un año, que no es poco. La última (y espero que definitiva, al menos por los próximos dos años) fue el 29 de diciembre, así que ahí va una de las razones de mi ausencia del espacio virtual.
Lo de los trabajos tampoco es menor. Por suerte los cambios en este campo han seguido una pendiente bien ascendente, no sólo en lo económico sino también –más importante todavía- en su importancia y su relación con mi vida. El enero de 2007 me encontró trabajando en un call center, una de las experiencias más feas de los últimos tiempos. Fui infeliz y teminé renunciando, hastiado, y sin saber si iba a conseguir algo. Menos de dos semanas pasaron hasta que entré como administrativo en una consultora internacional: excelente sueldo, todo en blanco, muchas comodidades. El salto fue abismal y al principio estuve muy contento. Sin embargo yo era casi licenciado y seguía haciendo trabajo administrativo, como a los 17. Me recibí trabajando ahí, y eso me pesaba. Sumado a eso, mis labores requerían una concentración y dedicación que yo- por la razón anterior y otras, tanto el desinterés como mi personalidad- no le daba. Resultado: me despidieron. Sí, me echaron, cosa que pensé que nunca me iría a pasar. Y nuevamente tuve que afrontar la incertidumbre de saber qué sería de mi futuro, sobre todo que en ese momento yo ya estaba embarcado en un proyecto de convivencia, pagando alquiler, etc. Y ahí nomás, sin que pasaran –nuevamente- dos semanas, pude empezar a trabajar por primera vez en algo que, en más o en menos, se relaciona con mi carrera.
En ese sentido, las cosas no podrían haber salido mejor. Por eso, debo decir que he sido muy afortunado durante el 2007, me ha ido muy bien en todo y aun cuando tuve que afrontar alguna crisis, siempre salí mejor parado de lo que estaba. Por momentos pienso que, como decía Maquiavelo, en general la “fortuna” acompaña a la “virtud”; pero en seguida vuelvo a recapacitar y a reconocer que hay muchísima gente muy virtuosa y con menos suerte. He sido afortunado, espero que el 2008 siga la misma tendencia.
Y, por supuesto: el 2007 fue el primer año de convivencia con Flor (“Yo tuve la mejor Flor/ la mejor de la planta más dulce”, dice una canción que el Indio le regaló a Luca), quien se encargó de que todo fuera mejor, más luminoso, más bonito. Y de cuidarme infinitamente. Gracias.
Termino. Bah, empiezo. Nos deseo un gran 2008 a todos. El post fue bastante personal, ya habrá tiempo para hablar de política y esas cosas. Buena suerte y más que suerte.

9 comentarios:

Julián dijo...

Bienvenido nuevamente!

La Farolera dijo...

Viste Migue, a veces es mejor brindar cuando el año nuevo ya arrancó, que cuando está terminando el viejo. Las cosas se ven mejor... Gracias por compartir (lindo balance, además!) Salud! :)

chilisoup dijo...

Muy lindo post, Chino.
Gracias por compartir.

entretanto dijo...

Bienvenido de vuelta, amigo. Lo mejor para 2008.

Zabalita dijo...

Prometedor comienzo buen amigo! Me alegro mucho por vos. Que el 2008 sea pletórica de alegrías y éxitos!

caminar dijo...

Le deseo un mejor (aún) 2008, estimado.

Lo abrazo.

mauro dijo...

Felices 24 amigo loonático! Es Ud aún muy joven y tiene tanto para dar...!!!
Abrazo grande!

m. dijo...

hola, permiso, es la primera vez que vengo a tu blog y quería decirte: tu blog tiene el mejor título de blogs que hasta ahora he visto. Me dirás: has visto pocos. Te diré: puede ser, pero igual, me encantó.
saludos!

humanoide dijo...

che, yo saqué una foto igual igual, posta.
Todavia estoy en miramar...